Cuándo, dónde y cómo se reproducen los peces

Hoy voy a contaros algo acerca de la reproducción de los peces . Allá va…

Imaginaos una pesquería en la que hay peces de todos los tamaños y edades, juveniles y adultos. Entre ellos, un grupo alcanza el desarrollo sexual (se les llama peces maduros).   ¿Cuándo y dónde se reproducen? Este grupo de  machos y hembras maduros van a reproducirse en un mismo periodo del año (época de puesta) y en un mismo lugar (zona de puesta). Lógico, ¿verdad? Por eso conseguir identificar las zonas y épocas de puesta resulta ser una información muy valiosa, ya que permite evaluar las pesquerías y ayudar a regularlas (un ejemplo: prohibir la pesca en las zonas de puesta)

La mayoría de los peces óseos (aquí están incluidos muchos de los peces de mar que comemos, desde las sardinas a las merluzas) tienen fecundación externa, es decir que se reproducen cuando los peces maduros sueltan óvulos al mar (las hembras, claro) que los machos fecundan liberando a su vez espermatozoides.

EL resultado son óvulos fecundados (huevos) que según la especie varían en número, tamaño y forma y en cuyo interior se va desarrollando el embrión de una futura larva. Los huevos se sitúan a diferentes profundidades en la columna de agua (o incluso en el fondo del mar), aunque los de muchas especies se quedan flotando cerca de la superficie y a merced de las corrientes marinas.

 

Huevo de besugo (P. bogaraveo) aumentado para que se pueda ver el embrión (transparente) que hay en su interior.
Y estos huevos son de….¡sardina! (S. pilchardus)

Cuando las larvas salen del huevo (eclosión) continúan su desarrollo hasta alcanzar el aspecto de la especie a la que pertenecen. El porcentaje de huevos y larvas que viven o mueren en cada puesta depende de muchos factores, incluidas las condiciones ambientales (temperatura del agua, cantidad de alimento disponible, depredación,  contaminación….). Cualquiera de estos factores puede favorecer el éxito o el fracaso de una puesta y por tanto de una generación.

 

Dos larvas de merluza (M. merluccius), con veinte días de vida, nadando.

A partir de aquí los peces que sobreviven se incorporan a la pesquería (reclutamiento) donde continúan creciendo en talla y peso, madurando, reproduciéndose y cerrando su ciclo vital al morir (ya sea por vejez, enfermedad, comidos por otros peces, o… pescados).

Así que ya sabéis: si peces en el mar queréis ver, hay que dejarlos nacer, crecer…y ¡reproducirse!

Y para acabar, agradecer a mis colegas Esther Román e Isabel Riveiro que me hayan cedido las imágenes de los huevos.

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