Manteniendo a raya los anisakis

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Seguro que ya todos habéis oído hablar de los anisakis, por eso hoy voy a hablaros de su ciclo de vida y de las herramientas que se están desarrollando para “mantenerlos a raya”, evitando su presencia en los peces que nos comemos.

Su nombre científico es Anisakis simplex, y sí son gusanos. Dan un poco de “cosa” lo sé, pero para contaros el problema que están generando vamos a conocer su ciclo de vida:


Mirad la gran cantidad de anisakis adultos que se encontraron en el interior de un estómago de delfín.

Los anisakis adultos viven en el estómago de los mamíferos marinos: delfines, ballenas, marsopas… Las hembras de anisakis producen huevos que pasan a las heces de los mamíferos marinos, se liberan al mar y son fecundados en el agua. De estos huevos salen unas larvas que se mueven en el mar y aquí comienza la cadena de “hospedadores”: peces, crustáceos o cefalópodos comen estas larvas, después a estos peces se los comen otros más grandes…

Aquí podeis verlos anisakis en el hígado de este pez (son los círculos más oscuros) ¿los veis?

y así continua la cadena hasta llegar al delfín o a otro mamífero marino… Y el ciclo vuelve a empezar.

Esto ciclo natural se ha convertido en un problema porque está aumentando la presencia de anisakis en las vísceras de los peces que nos comemos. ¿Por qué? Pues una de las causas podría ser la práctica que hay en algunos barcos de tirar al mar las vísceras de los pescados. Estas vísceras las comen otros peces o mamíferos marinos, evitando que se cierre correctamente el ciclo.

Si se consume el pescado sin cocinar o sin congelar previamente, los anisakis pueden, en algunos casos, provocar trastornos digestivos o alergias. Y aunque somos un “hospedadores accidentales” (en humanos no pueden cerrar su ciclo), su presencia en el pescado se trata como un problema de salud pública. Para evitar problemas, los expertos en alimentación y salud recomiendan lo siguiente: limpiar bien el pescado antes de congelarlo, congelarlo durante cinco días a -20ºC y cocinar el pescado a 60 ºC durante al menos 10 minutos. Si se siguen estas recomendaciones el riesgo desaparece.

Pero si lo que queremos realmente es disminuir la carga parasitaria en el ecosistema marino se pensó en buscar soluciones a como tratar las vísceras antes de tirarlas al mar. Y es aquí cuando ciencia, tecnología y administración se unieron y pusieron en marcha un proyecto de financiación europea con el objetivo de luchar contra el anisakis ¿Veis que importante es invertir en I+D+I?

El resultado fue el diseño de una máquina, de nombre Tedepad,  que como proyecto piloto han instalado a bordo un par de barcos palangreros gallegos. El Tedepad mata por calor los anisakis que pueda haber en las vísceras de los pescados. Gracias a este equipo, las vísceras que vuelven al mar estarían libres de anisakis. ¿No os parece una idea estupenda?

¡Hasta la próxima entrada marina!

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