Egipto y Veterinaria

Alex Udina

¡Hola a todos los Carbonian@s!

Enlazando con la historia inversa, hemos ido retrocediendo por el imperio romano y sus “latinismos”,  por la Grecia antigua y sus “helenismos”, y ahora llegamos al antiguo Egipto. ¿Pero que nos ha dado Egipto para la ciencia veterinaria? Hay que considerar que la anatomía griega tuvo su origen en Egipto, y el mismísimo padre de la medicina, Hipócrates de Cos (460 a.C.-377 a.C.), durante su juventud visitó Egipto, donde se familiarizó con los trabajos médicos que la tradición atribuye a Imhotep (2667 a.C.-2600 a.C.).

Imhotep, el gran visir de la tercera dinastía, fue un polímata egipcio (del griego ‘polimathós’ que quiere decir “el que sabe muchas cosas”), una persona experta en muchas áreas del saber y a su muerte fue deificado, convirtiéndose en dios de la ciencia, de la medicina y de la arquitectura.

Fotos de dos libros con el mismo título “Polímata” sobre sabios o eruditos en distintas materias, que han realizado aportaciones innovadoras o relevantes en distintos campos.

El Antiguo Egipto como civilización se considera que empieza unos 8000 a.C., pero es en el 3150 a.C. que empieza el periodo dinástico, como sucesión al periodo predinástico, con la unión del norte y del sur de Egipto bajo la dinastía del rey Menas (faraón Narmer), primer faraón al que seguirán 33 dinastías hasta Cleopatra (69 a.C.-30 a.C.), cuya muerte supuso el fin de la dinastía helenística o ptolemaica que se había instaurado en Egipto después de la muerte de Alejandro el Magno. Sobre la muerte de Cleopatra hay la versión que fue por veneno de serpiente (la mordedura de una víbora) o por la ingestión de un tóxico, aunque lo más razonable según los historiadores es que fuera asesinada…

Fig.»Cleopatra la serpiente del Nilo» con Rhonda Fleming, 1953, dir.William Castle

Las serpientes son reptiles que ya existen desde el Cretácico, y con más de 2.600 especies distintas en la actualidad, de las cuales un tercio aproximadamente son venenosas. Las podemos clasificar según sus dientes en oglifas (no venenosas), opistoglifas (semi-venenosas) y proteroglifas (venenosas). A estas útimas pertenecen las víboras o las cobras, protagonistas de este final algo mítico para la última faraona egipcia.

¿Pero cual fue el origen de la primera cobra?; con permiso de Charles R.Darwin (1809-1882) y su teoría de la evolución de las especies, dice la mitología egipcia que al dios Ra un día le cayeron unas gotas de saliva a tierra y se formó barro; Isis la diosa de la magia y la sanación recogió ese barro y lo moldeó para darle forma de serpiente, creando la primera cobra “Uraeus”, que es la serpiente sagrada de los faraones, estando representada en la corona real como símbolo de protección.

Volviendo a la veterinaria en el Antiguo Egipto, la medicina animal se desarrolló a la par que la domesticación de los animales con la ganadería y la aparición de mascota como perros, gatos y monos. Los antiguos egipcios comían carne, desde cerdos hasta patos, y eran también grandes bebedores de cerveza (se considera que fueron los inventores de esta). Todos los sanadores ya fueran médicos o veterinarios son designados en el Egipto faraónico con el nombre de “sunu” (‘swnw’ que signi­ca: “el hombre de los que sufren”) y aparecen en los jeroglíficos como una flecha.

Foto: Papiros veterinarios de Kahún (Antiguo Egipto, aprox.1800 a.C.)

En el papiro de Ebers se puede observar que tanto médicos como veterinarios egipcios contaban con una farmacopea muy extensa que incluía sustancias de origen mineral, animal y vegetal, administradas por volumen y no por peso.

Según su utilidad los animales se consideraban de compañía, de tracción y transporte, de abasto o religiosos. Uno de los símbolos más populares del antiguo Egipto era el escarabajo pelotero, que se consideraba una manifestación del dios de la creación y del sol, Ra. Este escarabajo sagrado empuja una pelota de estiércol por el suelo lo que se equipara con el Sol que es empujado por el cielo. Aparece el escarabajo en joyas y amuletos funerarios, ya que se le vinculaba a la momificación porque su crisálida es parecida a una momia envuelta en vendajes.

Foto: Amuleto de escarabajo de corazón (foto de Etsy.com)

Siguiendo con las deidades animales, tenemos a Bastet, una deidad felina que era hija precisamente de Ra y de Isis. Era la protectora de la familia y del hogar, y se la representaba con cabeza de gato. Existen muchas estatuas donde se la representa matando con un cuchillo a la malvada serpiente Apofis.

En la mitología egipcia, la mujer de Ra fue Hathor, y como diosa de las mujeres y de la fertilidad se la representaba con cabeza de vaca. A Horus por ejemplo se le representaba con cabeza de halcón, la diosa de los guerreros Sejmet era una mujer con cabeza de león o a la diosa de las cosechas Renenutet se la representaba en forma de serpiente y con la cabeza de cobra.

Hay una película moderna , “Los dioses de Egipto” (2016), con una adaptación muy particular de los dioses egipcios donde Set es el dios del mal y se coloca en el trono generando el caos. Allí nos aparece el famoso acertijo de Horus: “yo nunca fui, pero siempre seré, nunca se me ha visto ni se me verá, pero todo aquel que vive, jamás duda de mi”….

Foto: Película «Gods of Egypt» (2016)

También había en esa época los animales mitológicos, uno de ellos era el Serpopardo, representado con el cuerpo de leopardo y el cuello-cabeza de serpiente.

Foto: Serpopardos en la Paleta de Narmer (fuente: Wikipedia.org)

También tenemos en la mitología egipcia a las esfinges, que es el nombre helenizado de un león con cabeza humana. Los antiguos egipcios las denominaban “sheps-anj”, que significa “estatua viviente”. La Gran Esfinge de Guiza es una escultura monumental esculpida sobre el 2.500 a.C., durante la IV dinastía, y también se construyeron esfinges enfrente de los templos porque se creía que durante la noche cobraban vida y así protegían al templo.  La esfinge helenizada pasó a ser un monstruo con alas que era la guardiana de la ciudad de Tebas y mataba a cualquiera que se acercara y no adivinara sus acertijos. Fue Edipo el que le dio muerte adivinando la respuesta al famoso acertijo: ¿Cuál es la única criatura que al amanecer anda a cuatro patas, al mediodía anda a dos y al caer la tarde anda a tres? El hombre, de pequeño anda a gatas, de adulto es bípedo y de viejo usa un bastón.

En la nomenclatura de los seres vivos hay todo un género de polillas (Sphinx spp.) conocidas como esfíngidos y descrito por Linneo en dedicatoria a las esfinges mitológicas. También se denomina a una raza de gato sin pelo como gato sphynx (gato esfinge) o gato egípcio, aunque su origen es reciente (1966) y de Canadá…

Foto: Gato esfinge o egípcio

Y volviendo a los animales domésticos, queda agruparlos según fueran de compañía, de abasto o de transporte. Empezando por los de compañía tenemos al gato: la palabra “gato” deriva del término “quattah”, que significaba animal en Egipto, de modo que fueron los egipcios los que nos han dado el nombre a una de las mascotas más populares hoy en día, y el sustento junto a los perros de todas las clínicas veterinarias de “pequeños animales” actuales. Los primeros gatos domesticados aparecen unos 10.000 años atrás, y es a los egipcios a quién se les atribuye su acelerada domesticación. Luego se convertirían en símbolos de protección y en animales sagrados; formaban parte de la religión egipcia, y había deidades con imágenes de gatos ya que creían que los dioses y diosas podían tomar formas de animales como el gato.

Entre los animales de abasto, con el desarrollo de la ganadería, había consumo de carne de cerdo, bovino, aves, etc. El consumo de cerdo, sobre todo lechones, ya se daba en la época predinástica del Antiguo Egipto, entre las clases bajas y medias; la carne de ternera se reservaba para las clases altas y los faraones. Se comían también todo tipo de aves como patos y ocas, e incluso está documentado que cebaban a las ratas para luego comérselas. Se engordaba a las ocas forzándolas a ingerir bolas de harina, para luego hacer asados de ocas grasientas.

Fotos: Tumba de Ptahhotep, 2.400 a.C., escenas de sacrificio y despiece de bovino y ofrenda de las paletas al visir; texto de Antonio González-Bulnes (2023).

Aunque los bovinos fueron santificados en esa época, tanto el Bos taurus (buey europeo) como el Bos inidicus (buey asiático) se castraban y descornaban si iban como ofrenda en los sacrificios en los templos. Por eso los sacerdotes estaban al cargo de cuidar los animales y les aplicaban medicamentos naturales cuando tenían alguna enfermedad, actuando así de veterinarios.

Como la respuesta al acertijo de Horus (FYI: “el mañana”), en la próxima Carbonoticia, la del mañana (o del futuro), daremos un homenaje a la publicación en septiembre del 2023 del fantástico libro “El arte de nombrar la vida” (Carlos Lobato) para adentrarnos de nuevo en el mundo de Linneo pero esta vez ligándolo a la mitología.

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