La imagen (médica) digital

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Siguiendo con el post de hace unas semanas (http://cienciacarbonica.es/la-imagen-digital/ ), continuamos con el tema de la imagen digital, aunque esta semana nos centraremos en imágenes para uso médico: la imagen médica.

En medicina, como en otros muchos campos, los avances en la tecnología de los últimos años han transformado la forma de visualizar los diferentes órganos del cuerpo humano. El mayor cambio seguramente ha sido la sustitución de radiografías en “papel” por monitores digitales (u otros dispositivos electrónicos como tablets), además de la aparición de nuevas técnicas de imagen, como la resonancia magnética o el TAC.

                                 

En la actualidad existen diferentes técnicas de imagen médica que permiten al médico visualizar el interior del cuerpo humano en formato digital  y realizar un mejor diagnóstico. Las técnicas más utilizadas en los hospitales son:

  • La radiografía de rayos X. Se basa en medir la absorción de los órganos a los rayos X. Por ejemplo, los huesos son muy densos y no dejan pasar muchos rayos x (¡gran absorción!) así que se ven blancos en la radiografía. Por otro lado, los tejidos blandos como los músculos absorben pocos rayos y se ven más oscuros. Esta diferencia de absorción hace que sea posible diferenciar entre diferentes tejidos u órganos. Cuando se realizan múltiples radiografías desde diferentes ángulos (360 grados), se pueden construir volúmenes en 3D.

                                              

  • La ecografía. La ecografía utiliza ondas de alta frecuencia (ultrasonidos). Con esta técnica se emiten los ultrasonidos y se mide la respuesta (eco) al chocar con los diferentes tejidos. Los diferentes “ecos” de cada tejido nos permite diferenciarlos en la imagen. Seguramente las pruebas de ecografía más conocidas son las de fetos, pero se utilizan para visualizar otras partes del cuerpo humano. Se pueden visualizar imágenes en 2D y 3D.

                       

  • La resonancia magnética. La “reso”, como se conoce comúnmente entre los profesionales sanitarios, es una técnica completamente 3D. El paciente se mete en una especie de anillo gigante que combina campos magnéticos, eléctricos y ondas de radios para crear la imagen final. La imagen se forma después de analizar como las moleculas de agua del cuerpo responden al campo magnético.

                               

Para que veáis el potencial de la “reso”, os dejo el siguiente video dónde se muestra el interior (los cortes) de diferentes frutas que han sido introducidas en un escaner de resonáncia magnética.

https://www.youtube.com/watch?v=KifV6NoiIkI

Como se puede observa, cada una de las técnicas tiene sus características propias (permiten ven tejidos a mayor o menos profundidad, más o menos densos), y los médicos las utilizan para extraer un tipo de información u otra. Todas tienen su ventajas y desventajas (radiación, resolución, coste), pero queda claro que son una gran herramienta para los médicos en tu tarea diaria.

¡Seguro que la próxima vez que te hagas una de estas pruebas sentirás curiosidad sobre como se genera la imágen!

 

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