La Acui-cultura y la Guerra de las Galaxias

¡Hola Carbonian@s!

Esta semana no he dudado sobre el tema, parece mentira, no? El día 30 de noviembre se celebra el Día de la Acuicultura en España. Una actividad que con el incremento de población estimado para los próximos años, se corona como sostenible y segura para asegurar el abastecimiento de proteína de pescado en el futuro.

Tocar el tema de la acuicultura es casi como hablar de política, del Madrid-Barça o el Celta-Depor por estos lares. Hay posturas encontradas y a veces pocas ganas de dar el brazo a torcer. Te voy a dar algunas claves para que puedas discutir con tu cuñado sobre acuicultura estas fiestas. ¿A qué este año te apetece más que otros? ¡Sorpresas nos da la vida!

Lo primero es lo primero, así que aquí van algunos DATOS. Según el informe de APROMAR sobre la Acuicultura en España 2020, en 2019 la cosecha de acuicultura en España sumó un total 342.867 toneladas (348.891 t en 2018). La  principal  especie  producida  ha  sido  el  mejillón (261.513 t), seguido por la lubina, la trucha arco iris y la dorada. Según el  Ministerio  de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en 2018 trabajaron en acuicultura en España 18.587 personas.

Sí, sí, ya sé ¿para qué os sirven estos datos? Diréis vosotros. Pues para empezar, para poner a la acuicultura española en contexto, porque según este mismo informe, en 2018 la acuicultura superó por sexto año consecutivo a la producción de la pesca en 17,1 millones de toneladas. Ahí es nada.

Imagen sacada de La Acuicultura en España 2020, APROMAR.

Podemos resumir las posiciones encontradas con este ejemplo de la serie de televisión “Crematorio”.  En uno de los capítulos, dos de las protagonistas, Menchu y Mónica, tienen una discusión sobre la acuicultura. Cuando Menchu dice: “la lubina salvaje es lo natural, lo nuestro de toda la vida…”, Mónica replica: “Si es justo al revés. El único pescado nuestro es el que se cría en las granjas. El que salen a buscar por ahí es un pescado nómada, vagabundo, de cualquier parte, apátrida”

En casos extremos las críticas son como las reflejadas en la canción “Gamba chunga, manglar tumba”. Pero también hay defensores como los alumnos del CEIP LAREDO, que en noviembre de 2016 ganaron nuestro concurso “Acuicultura somos todos” con este video, o la película “La pesca del salmón en Yemen”( Lasse Hallström, 2011), que trata sobre un miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura en Reino Unido, que debe estudiar la posibilidad de introducir el salmón en Yemen.

Al lío, los dos primeros argumentos en contra de la acuicultura son: 1) hacen falta 4 kg de pescado salvaje para obtener 1 kg de pescado de cultivo y 2) Se sobrepesca para dar de comer a los peces de acuicultura. ¿Es esto cierto? Para comprobarlo tenemos que fijarnos en el índice de conversión animal (IC). Este índice nos indica que cantidad de pienso se necesita para obtener 1 kilo de alimento vivo. En el pescado este IC está entre 1,2 y 1,4 y ¡Oh, sorpresa! Es el IC más bajo. Un kilo de cerdo necesita 8 de pienso y uno de vaca 16 kg, respectivamente.

Los piensos para cerdos y pollos también llevan suplementos de harina de pescado en distintos porcentajes. Como bien explica Alejandro Guelfo, en la alimentación de cerdos, lo recomendado es emplear un 10% de harina de pescado en el pienso. Se necesitan 4,5 peces silvestres por cada kilo de cerdo.

Con este ejemplo no pretendo ni que dejéis de comer cerdo, ni que os parezca mejor la acuicultura porque ¡cuñaaaaoooo! la producción porcina es lo peor (es broma). En absoluto. Lo que importa es que hemos visto que los argumentos 1 y 2  no son válidos.

Argumento 3, se utilizan muchos antibióticos para estimular el crecimiento. Generalizar es sencillo, pero no siempre correcto. El uso de antibióticos está regulado y limitado y existen vacunas para algunas enfermedades importantes. Además, hay muchos proyectos de investigación que buscan alternativas al uso de antibióticos, como son los probióticos, prebióticos, péptidos naturales o el uso de bacteriófagos.

Argumento 4, los peces sufren, están hacinados y mal alimentados. La última actualización del código de protección y bienestar animal es del 10 de noviembre de este año. Los Órganos competentes de la Comunidades Autónomas se encargan de inspeccionar los centros de cría para asegurarse de que los peces se mantienen en las condiciones adecuadas. Os aseguro que se lo toman en serio, como debe ser.

Pues sí, mis pequeños Padawan, ni la pesca es el maestro Yoda, ni la acuicultura Darth Vader. Para los frikis de Star Wars como una servidora, podemos dejarlo en que ambas podrían ser Kylo Ren en el Ascenso de Skywalker 😉

Me despido con dos recomendaciones: la primera es para el 30N a las 12:00, con motivo del Día de la Acuicultura, la Fundación Biodiversidad organiza un ‘Biodirecto’ bajo el título “Cultivando y cuidando el mar”; la segunda es la canción Peces de ciudad, para no perder la costumbre.

¡Feliz día de la Acuicultura!

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